sábado, 5 de mayo de 2018

Confianza






Imagen de Donovan Rocester

Confianza en el anteojo, no en el ojo;
en la escalera, nunca en el peldaño;
en el ala, no en el ave
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.

Confianza en la maldad, no en el malvado;
en el vaso, mas nunca en el licor;
en el cadáver, no en el hombre
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.

Confianza en muchos, pero ya no en uno;
en el cauce, jamás en la corriente;
en los calzones, no en las piernas
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.

Confianza en la ventana, no en la puerta;
en la madre, mas no en los nueve meses;
en el destino, no en el dado de oro,
y en ti sólo, en ti sólo, en ti sólo.




César Vallejo 
(1892-1938)

miércoles, 2 de mayo de 2018

Caracas, visiones visibles





Este libro de arte hace de la poesía caligramática y el dibujo libre una invitación a la intensidad de la sugestión perceptiva. Poesía y dibujo, a manera de diario, reconstruyen un recorrido por sitios cotidianos de Caracas y algunas zonas fuera de ella, recomponiendo objetos, seres y visiones de una vida que "...cambia bruscamente de un lugar a otro" o "...pasa afilando sus colores". Unas veces es percibido el espacio interior de la casa. Otras, el espacio urbano, poblado y caótico. Pero el recorrido personal que narra tiene la voluntad de crear un diálogo entre el movimiento y lo estático, y desdibujar con mágica circularidad los límites del adentro y del afuera, partiendo y regresando siempre al orden femenino de la casa. Por eso, ambas instancias comparten signos silentes, multisemánticos y geométricos para inscribirse en la memoria y la impresión. Por eso, la expresión subjetiva y psíquica, desde el profundo dolor o lo celebratorio, deviene en una mirada testimonial que se experimenta realidad tanto personal como colectiva.


DESCARGARhttps://drive.google.com/file/d/0B9dFfSWh4FFiTVNVQ0NWQ0hUZk9ieUhBSk95OUNXanZVdTFJ/view?usp=sharing

Agradecimientos:

A Coral Pérez por su paciente y minuciosa edición. A David Herrera por la diagramación, a Gabriela Correa por la portada, a Juan Pedro Herraiz por la corrección, a Dileny Jiménez por su asesoría. A Juan Calzadilla y Carlos Noguera por creer en este libro. A la ciudad de Caracas por estas "Visiones Visibles"

Ximena Benítez

domingo, 15 de abril de 2018

Guillermo Abdala y otras cosas



                        Dibujo de Guillermo Abdala, 2011





 I                                                                                                                a Guillermo Abdala
he divisado a ratos
el miedo
sigiloso trepa
me descuartiza
lento

dentro del acorazado acertijo
desmenuzo peces
un ojo cae en la jaula del augurio
y anochezco

II

paso
          todo me da sueño
dormir los días
anochecer sin alba
velo todos los entierros
incluso el mío
sin reales dolientes

¿a quién por la vejez?
¿a quién sin el dinero?
luciré un buen traje
besaré con discreción
todo bellamente ajustado
como el cuello al dragón de los recuerdos

los muertos comienzan a convivir
en mis sueños
los ataúdes comienzan a confundirse
cada tres meses un nuevo familiar
dentro del cajón
y aún comer dormir reír
                 despertar


nada equivale a la raya y todo es la raya

        III
estoy  es  tamos
            mañana            no
pasamos al lugar de nuestros padres



nuestros padres abuelos
no hay
hijos

la vida nos huye
¿para qué agarrarla?
en el intento
dejar de ser
oscuridades
intereses

¿cuál será tu muerte?
a oscuras sonrientes
masticas
              un ladito por favor
              un espacito señor

              parecería que el viento tiene rumbo
la trinchera roza

                      la hoja renace


Ximena Benitez, de Zona Ubicua, Temporales en Extramuros, 
Fondo Editorial IPASME, 2007



Sobre Guillermo Abdala:


La obra artística de Guillermo Abdala (Caracas 1947-2013) no ha sido lo suficientemente estudiada, abarca esculturas, dibujos y poemas en prosa; su sistema pedagógico para iniciar a los estudiantes en la escultura tampoco fue registrado, formó importantes escultores y artistas venezolanos en la Escuela de Artes Plásticas de Barcelona, en la Escuela de Artes Visuales "Cristóbal Rojas" y en el Instituto de Estudios Superiores de Artes Plásticas "Armando Reverón" hoy Universidad Nacional Experimental de las Artes venezolana. 

En lo personal puedo decir que Abdala fue mi maestro y en un momento de mi juventud sus consejos definieron mi rumbo. Su percepción de la realidad (a pesar de padecer fuertes limitaciones en su vista) era superior a la de las personas videntes que le rodeábamos. Su amor por el conocimiento de la historia de Venezuela y el ser nieto de libaneses, le proporcionaban un punto de vista en el que la comprensión y valoración de lo que vivimos no se dejaba llevar por lo dicho, ni por complejas circunstancias, en las que las apariencias muchas veces suplen contenidos verdaderos.

Sus últimos dibujos realizados con tijeras, si, con tijeras, en donde el artista recortaba para poder percibir con sus manos lo lleno y lo vacío de las formas, para luego colocar esa plantilla escaneada con un color de fondo, representan la realidad venezolana y latinoamericana de los últimos años percibida por el maestro. Produjo imágenes en las que la sátira, el desparpajo y lo caricaturesco retratan al poder, a los títeres del poder, a los esclavos del poder y el sistema en el que se da todo. A modo de estampas de las que se muestran "monstricos", imperfectos grotescos y sórdidos disonantes en torno de la figura central de un mandamás envilecido, solitario en su pasajera y dañina circunstancia. 

Tenemos mucho por estudiar, por escribir e investigar sobre la obra de nuestros artistas venezolanos, sobre su legitimación, incluso de la obra y vida de los que están aún entre nosotros. Obras que se construyen siendo testigo de la indolencia, indiferencia y arrogancia de muchos personajes, "conocedores" oportunistas a los que la Historia sin duda les pasará factura, porque pasado, presente y futuro luego de un tiempo vuelven a encontrarse. 



Ximena Benítez
Caracas, 15 de abril de 2018


Guillermo Abdala conoció y celebró el poema que le dediqué y publiqué luego en mi poemario Temporales en Extramuros. 

Les dejo a los lectores estos link para que puedan apreciar algo de su obra:

https://www.youtube.com/watch?v=b4qNJe8mw-Q

http://guillermoabdala.blogspot.com

https://www.youtube.com/watch?v=-lMOoPKRakM



martes, 27 de marzo de 2018

De la gaveta, (eróticos)....


Dibujo de Auguste Rodin



Ésta gaveta es honda y tiene textos que aún no han visto la luz, los iré mostrando por acá, sólo para que en este viaje temporal puedan ser leídos y cierta calidez o impresión puedan causar en el lector. Tal vez podrán dar sensaciones, como sonidos que incandescentes nos tocan por instantes.



Caracas, 27 de marzo de 2018

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Aparézco irracional en la entrega
sigilosa ante las sombras
me desorganizo
me retuerzo
degollo tardes insatisfechas
manteles del misterio
desfiguraciones

Mi carne espera
manos / vencido augurio
                
adelgazo la herida de la hembra
festejo de mártires
operetas confines
teatrales visitas a la muerte
pluma a pluma
se descascara el fuego
mentido alfiler del desengaño
palma alharaca de tu trinar

No puedo escribir con la razón
no razono el suelo en que floto
ni la espina en que sangro
aireo mis colmillos
reluzco paladines sin freno
mástiles
alabanzas

El lago del sentir
             toscamente
adormecida
siglo desahuciado
agonizante que gotea en hueco
revienta
palidez de gangrena
indiferencia
acicalado tormento
sigilosa columna


indecisión


Sin fecha






Si dibujaras la sombra de tus dedos
en mis senos
se me irian los ojos
volando

si te detuvieras
quiza dejarías de mancharme
de acrílicos
de esculpirme en la arena

en el aguacero de las hojas
del sol

8-8-1996








Para vestirme tomo una prenda antigua
la verdad implícita que me trae
sacia todo vestigio de muerte o desesperanza

Abriga los cielos tambaleantes
legitima el paso
asiste con agilidad al vértigo de mostrarse

Una antigua dolencia cubre
una vieja y reverdecida de mil cabezas
de cuatro o seis ojos
una que no es visible
no la cubre la risa
la alegría
o la belleza
es una llama de mueca firme
que respira fresca
como lo que vive
aún sin aire
luego del fuego

Los perfumes enmudecen y se nutren del centro
una luz se presta a ser oida
y se siente el regreso
Noche durmiente
en un latido
inmenso
de la tierra



Caracas, 30 de enero 2014





No hay      no
hay
sentido
no hay definitiva luna
solitario pañuelo del anhelo
anhelar es venerar lo que no existe

no
cansancio asustado del desvío



a Reynaldo Pérez Só
Sin fecha


Ximena Benitez

domingo, 18 de febrero de 2018

Lecturas: Bajo la lluvia ajena, Juan Gelman



Imagen: Chema Madoz, Las reglas del juego (2008-2014)

Bajo la lluvia ajena

(notas al pie de una derrota)
(Roma, mayo de 1980)



Escribo sobre un tema que no le gusta a nadie.
Tampoco a mí.
Hay temas que no le gustan a nadie.

Po I-po


La tierra es tierra, el barro es barro, y el alfarero trabaja la tierra y el barro.
Así conoce la belleza de sus manos, que son de tierra y barro.

Píngala



XXIII

     Quien contempla el exilio es absorbido por él. Podrá hablar del exilio, pero nunca de sí. Quien se limita a contemplar, no tiene hambre, no se acuerda de sí, de sus raíces, ha olvidado su madre, se limita a buscar información.
Le pasó lo más terrible: no desea.
     El deseo es necesidad de cambiar lo contemplado para mezclarse, darse. Es solamente así que te conozco, te reconozco, exilio, y vos me conocés.



Juan Gelman, de palabra. Colección Visor de Poesía. 2° edic, 2002.
(Mi gratitud a Rocío Navarro quien me obsequió este ejemplar)



sábado, 3 de febrero de 2018

Poética para Juan Gelman




Guacamayas

la poesía es un círculo que como círculo es finito y como finito sin fin
extraño corredor lleno de voces que te alumbran
lleno de padres abuelos hermanos hijos
las cosas parecen nombrarte con sus ojos
las nubes no son nubes sino corderos de caracoles
la savia goteante de la mandarina es hielo de elefante
inmensa ojera que me guiña el futuro
pústula cariñosa vértigo de lo clandestino vuelto luz

los años que buscaron el verbo acabaron  encontrando el no verbo
la marea de puñetazos que embellecen
el zancudito fetal
que demuestra la risa siempre revelatoria de lo que nunca ha  nacido
así los otros griten ¡puja! ¡bienvenido!

la poesía quiere comerse a sí misma
palidece
se arrellana
la poesía es una mujer que nos presta el destino
caprichosa
       suntuosa
            elevadamente brutal
             nunca sabemos del orgasmo
la mujer robada se pone terca
nos ata las manos
intenta desoldarnos
nos cauteriza
nos desolda
hace de nuestro pulso
su erizo
          nos coge
                        burlonamente
                             y huye en medio del gemido incompleto
                             en  mitad de la crepitación
                             a media sombra    cristaliza su cauce
 se hace venerable
       “ Señora”
  nos patea
nunca nos ha visto
   ¿quién es usted?
   ¡excuse no lo recuerdo!
   sefiní
   congratulations


a Juan Gelman
(Ximena Benitez, Temporales en Estramuros, Fondo Editorial IPASME, 2006)

jueves, 7 de diciembre de 2017

Lunisolio en diciembre de 2017

Mapa estelar


Este blog tenía varios meses en silencio, un silencio por repercusiones interiores, de sismos y hondas simas. Los motivos no se deben a superficiales ni pasajeras tristezas, pero acá vamos remontando el empedrado retorno tras las dudas, afirmaciones y razones. 

La patria, el amor, la dignidad y el deseo de que todo sea para lo justo.  Y la necesidad de vivir, revivir, reconstruirnos.

Publicaré entonces hoy este poema de Juan Gelman, que salvando las distancias geográficas y todo lo acaecido en su biografía y en la Argentina que le tocó vivir, nos retrata de alguna forma a muchos venezolanos en este momento.


Saludos a nuestros lectores.

Caracas, diciembre de 2017




    XXVI
En realidad lo que me duele es la derrota.

Los exiliados son inquilinos de la soledad. Pueden corregir su memoria, traicionar,
descreer, conciliar, morir, triunfar. En este último caso, se miraron la cara
como si fuese suya: estaba llena de traidores, descreídos, conciliadores, muertos,
y también de compañeros que murieron con fe y arden bajo la noche
y repiten sus nombres y no dejan dormir.

Nadie te deja dormir para que veas las distancias.

Crujís de huesos, vos.

Así sea.


Juan Gelman
roma / 9-12-80